sábado, 21 de octubre de 2017

Alrededor de 333 ballenas fueron asesinadas por Japón en su campaña anual en el Antártico

En noviembre pasado inició su periplo por el océano Antártico la polémica flota japonesa encargada de llevar a cabo su campaña anual de caza de ballenas Minke. Este viernes regresó a puerto tras matar a 333 animales, de acuerdo a lo que consigna Emol.

La agencia de pesca de ese país define esta campaña anual como una misión de investigación “para estudiar el sistema ecológico en el océano Antártico”, en la que participa una flota formada por cinco barcos.

Una matanza que se realiza a pesar de la moratoria internacional que existe sobre la caza de ballenas, la oposición de países como Australia y Nueva Zelanda, y la denuncia de grupos ecologistas y el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) que consideran que la acción responde más bien a intereses comerciales y no “científicos”.
En ese sentido, Japón ha reconocido que la carne de las ballenas cazadas termina siendo vendida en los mercados e incluso en los menús de algunas escuelas. Su carne, muy proteínica, fue clave tras la Segunda Guerra Mundial para alimentar a una nación hambrienta, pero en las últimas décadas el consumo ha caído.

Antes del regreso de la flota a Japón, la asociación Humane Society International pidió de nuevo a esa nación que abandone definitivamente la caza de ballenas. “Cada año que Japón sigue con su desacreditada caza científica de ballenas es un año más en que se sacrifican estos animales magníficos sin necesidad”, dijo Kitty Block, vicepresidenta ejecutiva del grupo, citada por Emol. “Esta crueldad obscena en el nombre de la ciencia debe terminar”, añadió la activista.

Cabe recordar que ya en 2016 la flota nipona capturó el mismo número de ballenas que este año.

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